Lengua

Clave para el mundo de los niños

La lengua se desarrolla a través de los encuentros sociales y los contextos culturales, y forma parte inherente de las artes, las matemáticas y las actividades culturales. Los niños aprenden mejor en un entorno que estimule su interés y su capacidad de comunicación.

Según la pedagogía Montessori, los niños atraviesan periodos sensibles desde el nacimiento hasta los seis años aproximadamente, en los que son especialmente receptivos al aprendizaje de lenguas. Durante estos periodos, los niños absorben fácilmente el lenguaje hablado y escrito de su entorno. En el preescolar, trabajamos diariamente con el lenguaje para dar a los niños la oportunidad de aprender varias lenguas. Valoramos la diversidad de lenguas tanto de los niños como de los educadores y nos esforzamos por crear un entorno de aprendizaje abierto e inspirador.

Herramientas para la comunicación y el pensamiento

En la educación Montessori, la escritura se introduce antes que la lectura. Mediante materiales como letras de papel de lija y un alfabeto móvil, los niños llegan a sentir las formas de las letras y a experimentar con las palabras antes de aprender a leer. Este método fomenta tanto la motricidad como la comprensión de la estructura del lenguaje.

El inglés se enseña desde preescolar, donde el aprendizaje de idiomas se realiza de forma lúdica. Los profesores fomentan la lengua y la diversidad mediante semanas temáticas y proyectos sobre la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU. De este modo, los alumnos no sólo adquieren destrezas lingüísticas, sino también conciencia del igual valor de todas las personas.